En un ataque de mediodía me voy a comprar el disco nuevo de Jorge Drexler, 12 segundos de oscuridad, y de regreso, al ponerlo y comenzar a escucharlo, la sensación es como si entrara a un blog de J.D, o algo así, como si fuera un tipo cercano, que podría ser amigo (o el candidato perfecto, como se cree por ahí, mito que este disco quizá venga a derrotar), la sensación de "es como uno", y vas al Gran Rex y te das cuenta de que somos cinco mil las que creemos lo mismo.De poética torpe y tierna a la vez, elevada por las bases electrónicas y las buenas cuerdas, el disco narra esas cosas que muchos conocemos, crónica de una separación: no quiero que lleves de mí// nada que no te marque.//El tiempo dirá si al final//nos valió lo dolido...
Observo al final y veo que "Ana" ya no corea sus temas. Escrito entre julio de 2005 y marzo de 2006, en el aire de vuelos fugaces o en la arena de playas uruguayas (querido faro de Cabo Polonio), el disco habla las dudas de el cantante ávido de nuevas pieles, que encuentra que manda la libido//la fidelidad, brumosa palabra,//con su incierta lista de gestos -prohibidos-//muerde siempre menos de lo que ladra.
Drexler teje entre tema y tema un relato de infidelidad y de ruptura, de intimidad violada (aquel mensaje que no debió haber leído//aquel botón que no debió haber pulsado//aquel consejo torpemente desoído//aquel espacio, era un espacio privado) en un momento en que gran parte de la intimidad duerme en mails que sólo podremos leer con contraseñas robadas.
En el medio de dudas y nuevos rumbos, el derrumbe de "high & dry", el tema de radiohead en una versión rioplatense con la que me veo mirando por la ventana del piso 13 un domingo a las seis de la tarde, cielo nublado y el río más allá, lejos, camino a Uruguay.
Y como cuando nos separamos solemos encontrarnos con amigos, no faltan las voces de Paulinho Moska, Kevin Johansen, Maria Rita, Pablo Drexler, Arnaldo Antunes y Leonor Watling (what!?!?! es la chica comatosa divina y embarazada de Hable con ella).
A modo de post-it pegado en el librito de las letras, unos versos de octubre 2005, México DF:
¿En qué hotel, de qué ciudad,
en el que ahora me desvelo,
me estoy sintiendo lejos
de qué casa,
a cuántas horas de aquí de vuelo?
...viene a mojarse los pies a la luna...