Ya no sé. Perdí un concurso. Supongo que no importa. Que los concursos importan nada más cuando uno los gana. Si lo ganaba me solucionaba algunas cosas, como vacaciones y renovación tecnológica. Ahora no sé. Tengo que juntar plata para las vacaciones porque no tengo un centavo ahorrado. Tengo fiebre además. Hoy me desperté mejor pero ahora volvió a subir la temperatura. La fiebre y haber perdido el concurso me dan ganas de llorar. No sé de dónde sigo sacando fuerzas para algunas cosas. En enero me presenté a una beca que perdí. Y ahora mandé a un concurso que también perdí. Podemos decir que soy una perdedora. No me hago la víctima ni nada. Es la pura realidad. No es víctima, es perdedora, lo cual incluso puede ser una figura interesante. Lo único, la cuestión de las fuerzas. Porque me iba a poner a escribir otra cosa y ahora dudo de todo, de todo, y más que nada después de la declaración. No dudo de haber hecho la declaración ni de lo que dije en la declaración. Pero sí que a veces uno afirma un cosa y eso pone todo en duda. Por las implicancias, no? Porque el otro de pronto puede pensar ¿todo eso a mí? Y empezar a dudar. Entonces dudo de si estuve bien en hacer la declaración. Pero ya está. Y en el fondo creo que estuve bien, tan bien como haberme presentado al concurso, porque no sé cómo pero me sigo jugando y cuando creo en algo voy y lo digo, lo lindo o lo feo pero siempre de frente, aunque me juro y perjuro que si esta vez no va yo agarro los sentimientos y los tiro por la ventana y se viene una etapa de hacer pero sin sentir. Porque si después de toda esta energía la cosa no funciona, yo ya no sé, me quedo vacía y la vida se vuelve triste. Los concursos, el amor, todo. Quizá estoy un poco negativa. Será la fiebre y que perdí. Eran tres mil o dos mil pesos. Sigo en ahorro cero pero un paso más adelante en la carrera de perdedora o alumnaochonuncadiez, aunque ahora ni sé si ocho. Me acuerdo cuando en actuación me dijeron que era la obrera. Pura voluntad de trabajo. Pero de talento ni hablemos.
...viene a mojarse los pies a la luna...